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Contraindicaciones del peeling químico: cuándo no conviene realizarlo

23 de mayo de 2026

contraindicaciones del peeling químico
contraindicaciones del peeling químico

El peeling químico es un procedimiento estético que puede ser útil en determinados casos, como la mejora de la textura cutánea, algunas manchas superficiales o ciertas imperfecciones de la piel. Sin embargo, no es adecuado para todo el mundo ni debe considerarse un tratamiento “inofensivo” por el simple hecho de aplicarse sobre la piel.

Existen situaciones en las que un peeling químico puede estar contraindicado, debe aplazarse o requiere una valoración médica previa. Esto es especialmente importante si hay enfermedades cutáneas activas, embarazo, lactancia, uso de determinados medicamentos, antecedentes de herpes, tendencia a cicatrices anómalas o mala cicatrización.

La decisión de realizar o no un peeling debe basarse en una valoración individual del estado de la piel, el historial del paciente, el tipo de sustancia empleada y la profundidad del procedimiento. La información general puede orientar, pero no sustituye la evaluación de un profesional cualificado en dermatología, medicina estética o estética avanzada, según el tipo de tratamiento.

Por qué es importante revisar las contraindicaciones antes de un peeling químico

Un peeling químico actúa mediante sustancias que producen una exfoliación controlada de la piel. Esa exfoliación puede ser más o menos intensa según el ácido utilizado, su concentración, el tiempo de exposición, la zona tratada y la profundidad que se busque alcanzar.

Por este motivo, revisar las contraindicaciones antes del procedimiento es una medida básica de seguridad. No se trata solo de elegir un producto, sino de valorar si la piel está en condiciones de tolerarlo y si existen factores que puedan aumentar el riesgo de irritación, manchas, quemaduras, infección o cicatrices.

La seguridad del peeling químico depende de varios aspectos:

  • El tipo de peeling y su profundidad.
  • El estado actual de la piel.
  • El fototipo y la tendencia a manchas.
  • Los tratamientos médicos o cosméticos recientes.
  • Los antecedentes de herpes, cicatrices o reacciones adversas.
  • La formación y experiencia del profesional que lo realiza.
  • La correcta explicación de cuidados previos y posteriores.

Por tanto, aunque algunos peelings sean superficiales y bien tolerados en muchos casos, siempre deben indicarse con criterio y adaptarse a cada persona.

No todos los peelings químicos tienen el mismo nivel de riesgo

No todos los peelings químicos son iguales. De forma general, se suelen clasificar en superficiales, medios y profundos, según la capa de la piel sobre la que actúan. Cuanto mayor es la profundidad, mayor puede ser también el riesgo de efectos adversos y más estricta debe ser la indicación.

Los peelings superficiales suelen producir una exfoliación más limitada y una recuperación más rápida, aunque también pueden causar irritación o manchas si no se indican correctamente. Los peelings medios y profundos actúan a niveles más profundos de la piel y requieren una valoración más cuidadosa, mayor experiencia profesional y seguimiento posterior.

Por eso, la experiencia de otra persona no sirve como referencia segura. Que un peeling haya sido bien tolerado por alguien no significa que sea adecuado para otra piel. La elección del tipo de peeling debe hacerla un profesional cualificado tras valorar el caso concreto.

La valoración de la piel debe ser individual

La piel de cada persona responde de forma distinta a los procedimientos exfoliantes. Factores como el fototipo, la sensibilidad cutánea, la tendencia a manchas, los antecedentes de herpes, el acné activo, las rutinas cosméticas recientes o los tratamientos médicos pueden modificar el riesgo.

También es importante valorar las expectativas del paciente. Un peeling químico puede mejorar determinados aspectos de la piel, pero no corrige todos los problemas cutáneos ni garantiza un resultado concreto. En manchas, acné o envejecimiento cutáneo, por ejemplo, es fundamental identificar bien la causa y elegir el abordaje más adecuado.

Una valoración presencial permite detectar signos que el propio usuario puede no reconocer, como irritación previa, alteraciones de la barrera cutánea, lesiones activas o factores de riesgo para hiperpigmentación. Por eso, las contraindicaciones no deberían evaluarse únicamente con información encontrada en internet.

Contraindicaciones principales del peeling químico

Las contraindicaciones del peeling químico pueden ser absolutas, temporales o relativas. En algunos casos el tratamiento no debe realizarse; en otros, puede aplazarse hasta que la piel esté recuperada o hasta que un profesional sanitario valore el riesgo.

Entre las principales situaciones que requieren precaución destacan:

  • Embarazo y lactancia.
  • Heridas, quemaduras, irritación intensa o infecciones activas.
  • Herpes activo o antecedentes de brotes frecuentes.
  • Uso reciente de determinados medicamentos o tratamientos dermatológicos.
  • Tendencia a cicatrices queloides, mala cicatrización o manchas postinflamatorias.
  • Enfermedades cutáneas activas o mal controladas.
  • Exposición solar intensa reciente o piel bronceada/quemada.
  • Procedimientos estéticos recientes en la misma zona.
  • Piel muy sensibilizada por cosméticos exfoliantes o irritantes.

Estas situaciones no deben interpretarse de forma automática ni aislada. La valoración profesional es necesaria para decidir si el peeling está contraindicado, si debe posponerse o si existe una alternativa más segura.

Embarazo y lactancia

Durante el embarazo, por prudencia, muchos procedimientos estéticos con sustancias químicas se evitan o se limitan de forma estricta. La piel puede estar más sensible, pueden aparecer cambios pigmentarios y no siempre existe suficiente información de seguridad para determinados activos o concentraciones.

En la lactancia también conviene actuar con cautela. No todas las situaciones son iguales, pero es recomendable consultar antes con dermatología, medicina estética o ginecología, especialmente si se plantea un peeling de cierta intensidad o si existen problemas cutáneos asociados.

La prioridad en estas etapas debe ser la seguridad de la madre y del bebé. Si hay dudas, lo más prudente es posponer el procedimiento o valorar alternativas seguras con un profesional sanitario.

Heridas, irritación, quemaduras o infecciones activas en la piel

No debe aplicarse un peeling químico sobre una piel dañada, inflamada o infectada. Cuando la barrera cutánea está alterada, la piel puede reaccionar con más dolor, irritación intensa, inflamación prolongada o mayor riesgo de complicaciones.

Algunos ejemplos de situaciones en las que conviene aplazar el tratamiento son:

  • Heridas abiertas o erosiones.
  • Dermatitis activa.
  • Quemadura solar reciente.
  • Irritación intensa por cosméticos.
  • Infecciones cutáneas bacterianas, víricas o fúngicas.
  • Lesiones con secreción, costras o signos de inflamación importante.

En estos casos, primero debe resolverse o controlarse el problema de base. Realizar un peeling sobre una piel alterada puede retrasar la recuperación y empeorar el cuadro.

Herpes activo o antecedentes de brotes frecuentes

El herpes activo es una contraindicación clara para realizar un peeling en la zona afectada. Además, en personas con antecedentes de brotes frecuentes, especialmente alrededor de la boca, el procedimiento puede favorecer una reactivación.

Esto ocurre porque el peeling supone una agresión controlada sobre la piel, y en personas predispuestas puede actuar como desencadenante. Por eso es importante informar al profesional si se han tenido brotes previos de herpes labial o facial, aunque no estén activos en el momento de la consulta.

Con esa información, el profesional podrá valorar si conviene aplazar el tratamiento, derivar a un médico o establecer medidas preventivas cuando estén indicadas. No debe ocultarse este antecedente, ya que puede influir directamente en la seguridad del procedimiento.

Uso reciente de ciertos medicamentos o tratamientos dermatológicos

Algunos medicamentos y tratamientos dermatológicos pueden aumentar la sensibilidad de la piel, favorecer la sequedad o modificar la cicatrización. Entre ellos se encuentran los retinoides tópicos, la isotretinoína oral y otros tratamientos indicados para acné, manchas o enfermedades inflamatorias de la piel.

No existe un plazo universal válido para todas las personas ni para todos los tratamientos. La decisión depende del medicamento utilizado, la dosis, el tiempo de uso, el estado de la piel y el tipo de peeling que se plantea.

Por seguridad, el paciente debe informar siempre de los medicamentos actuales y recientes, incluidos tratamientos tópicos, cosméticos activos, productos despigmentantes y procedimientos realizados en las semanas o meses previos. El profesional sanitario responsable debe valorar si el peeling puede hacerse, debe modificarse o conviene aplazarlo.

Tendencia a cicatrices queloides, mala cicatrización o hiperpigmentación

Algunas personas tienen mayor riesgo de desarrollar cicatrices anómalas, cicatrices queloides, manchas oscuras posteriores a la inflamación o alteraciones de pigmentación tras una agresión cutánea. En estos casos, un peeling químico puede requerir especial prudencia.

El riesgo puede estar relacionado con antecedentes personales, fototipo, historia de manchas postinflamatorias, quemaduras previas, acné inflamatorio o procedimientos anteriores con mala evolución. También influye la profundidad del peeling y la zona tratada.

Antes de realizar el procedimiento, el profesional debe conocer estos antecedentes para valorar si el peeling es adecuado o si existen alternativas con menor riesgo. En pieles predispuestas a manchas o mala cicatrización, una indicación incorrecta puede generar más perjuicio que beneficio.

Enfermedades cutáneas activas o mal controladas

Las enfermedades cutáneas activas o mal controladas pueden aumentar la posibilidad de irritación, brotes, dolor o complicaciones tras un peeling. Esto puede ocurrir en casos de dermatitis, psoriasis, rosácea activa, eccema o acné inflamatorio severo, entre otras situaciones.

No significa que todas estas condiciones excluyan siempre cualquier tipo de peeling. En algunos casos, cuando la enfermedad está controlada y existe una indicación adecuada, el profesional puede valorar opciones seguras. Sin embargo, nunca debería realizarse sin una evaluación individual.

Si la piel presenta brotes, inflamación intensa, lesiones abiertas o sensibilidad marcada, suele ser preferible controlar primero la enfermedad de base. La salud de la piel debe estar por encima del objetivo estético inmediato.

Situaciones en las que conviene aplazar el peeling químico

No todas las situaciones de riesgo significan que una persona no pueda hacerse nunca un peeling químico. En muchos casos, el mensaje correcto no es “no”, sino “todavía no” o “primero hay que valorar y preparar la piel”.

Conviene aplazar el peeling químico cuando la piel atraviesa una situación temporal que puede aumentar la sensibilidad o el riesgo de complicaciones. Entre los motivos más frecuentes están:

  • Exposición solar intensa reciente.
  • Quemadura solar o piel bronceada.
  • Procedimientos estéticos recientes en la misma zona.
  • Uso de cosméticos exfoliantes o irritantes que han sensibilizado la piel.
  • Brotes de dermatitis, rosácea, acné inflamatorio o irritación.
  • Lesiones cutáneas no valoradas.
  • Recuperación incompleta de tratamientos previos.

Aplazar no debe verse como un fracaso, sino como una medida de seguridad. Una piel en mejores condiciones suele tolerar mejor el procedimiento y permite una planificación más responsable.

Exposición solar intensa o quemadura reciente

La exposición solar intensa puede dejar la piel más sensible, deshidratada o inflamada, incluso aunque no haya una quemadura evidente. Si además existe bronceado o quemadura solar reciente, el riesgo de irritación, manchas o respuesta inflamatoria aumenta.

Realizar un peeling químico sobre una piel recién expuesta al sol puede favorecer la hiperpigmentación postinflamatoria, especialmente en personas con predisposición a manchas o fototipos más altos. Por eso, la fotoprotección antes y después del procedimiento es una parte esencial de la seguridad.

No debe establecerse un plazo único para todo el mundo. El profesional debe valorar el estado de la piel, el tipo de peeling y los hábitos de exposición solar antes de decidir si es seguro realizarlo.

Procedimientos estéticos recientes en la misma zona

La piel necesita tiempo para recuperarse tras determinados procedimientos estéticos. Depilación, láser, microdermoabrasión, tratamientos abrasivos, limpiezas intensas, micropunción o procedimientos médico-estéticos recientes pueden aumentar la sensibilidad de la zona.

Combinar tratamientos sin respetar tiempos adecuados puede incrementar el riesgo de irritación, quemaduras, inflamación prolongada, manchas o alteración de la barrera cutánea. Esto es especialmente importante cuando se realizan varios procedimientos en poco tiempo buscando resultados rápidos.

No hay un calendario universal aplicable a todos los casos. La planificación debe hacerla un profesional, teniendo en cuenta el tratamiento realizado, la respuesta de la piel y el tipo de peeling que se desea aplicar.

Piel muy sensibilizada por cosméticos exfoliantes o irritantes

El uso reciente de cosméticos activos puede influir en la tolerancia al peeling químico. Productos con retinol, ácidos exfoliantes, despigmentantes, exfoliantes físicos o rutinas agresivas pueden dejar la piel más reactiva, seca o irritada.

Cuando la piel ya está sensibilizada, añadir un peeling puede aumentar la sensación de ardor, la descamación excesiva, el enrojecimiento o el riesgo de manchas. Por eso, el profesional debe conocer la rutina cosmética completa del paciente, incluidos productos de venta libre.

No conviene suspender o modificar tratamientos médicos por cuenta propia. Si se usan cosméticos o fármacos dermatológicos, la decisión sobre cómo preparar la piel debe individualizarse y, cuando sea necesario, coordinarse con el profesional sanitario responsable.

Riesgos y efectos adversos que deben explicarse antes del tratamiento

Antes de realizar un peeling químico, el paciente debe recibir información clara sobre qué efectos son esperables y qué signos pueden indicar una complicación. Esta explicación forma parte de una práctica responsable y del consentimiento informado.

Algunos efectos, como enrojecimiento leve, tirantez o descamación, pueden formar parte de la evolución normal según el tipo de peeling. Sin embargo, dolor intenso, ampollas, secreción, fiebre, empeoramiento progresivo o manchas marcadas no deben minimizarse.

Los posibles riesgos dependen del tipo de peeling, la profundidad, la piel del paciente y los cuidados posteriores. Entre los efectos adversos que deben explicarse se incluyen:

  • Enrojecimiento e irritación.
  • Sensibilidad o ardor.
  • Sequedad y descamación.
  • Hiperpigmentación o hipopigmentación.
  • Quemadura química.
  • Reactivación de herpes.
  • Infección.
  • Cicatrices, especialmente en personas predispuestas.

Informar no significa alarmar. Significa permitir que el paciente tome una decisión consciente y sepa cuándo consultar si la evolución no es la esperada.

Enrojecimiento, descamación y sensibilidad: cuándo pueden ser esperables

Después de un peeling químico, cierta rojez, tirantez, sensibilidad o descamación puede ser esperable, sobre todo en los días posteriores y dependiendo de la profundidad del procedimiento. La intensidad y duración varían según el tipo de peeling y la respuesta individual de la piel.

El profesional debe explicar previamente qué evolución se considera normal en ese caso concreto. No es lo mismo un peeling superficial que uno medio o profundo, ni todas las pieles reaccionan de la misma manera.

Lo importante es no normalizar síntomas intensos, progresivos o prolongados sin valoración. Si aparece dolor fuerte, inflamación marcada, ampollas, secreción o empeoramiento en lugar de mejoría, se debe consultar con un profesional sanitario.

Manchas, quemaduras, infección o cicatrices: señales que requieren atención

Aunque muchos peelings evolucionan sin complicaciones importantes cuando están bien indicados, pueden aparecer efectos adversos que requieren atención. Entre ellos se encuentran hiperpigmentación, quemadura química, infección, dolor intenso, ampollas, costras anómalas o cicatrices.

Algunas señales de alerta son:

  • Dolor intenso o que aumenta con el paso de las horas.
  • Ampollas o heridas abiertas.
  • Secreción, pus o mal olor.
  • Fiebre o malestar general.
  • Enrojecimiento que se extiende o empeora.
  • Manchas oscuras muy marcadas.
  • Cicatrización irregular.

Ante estos signos no es recomendable aplicar remedios caseros ni esperar sin orientación. Lo adecuado es consultar cuanto antes con un profesional sanitario para valorar la piel y recibir indicaciones seguras.

Qué debe preguntar el paciente antes de hacerse un peeling químico

Antes de hacerse un peeling químico, el paciente debería plantear sus dudas en consulta y recibir una explicación clara. Esta conversación no sirve para autodiagnosticarse, sino para tomar una decisión informada y comprobar que el procedimiento se está indicando con criterios de seguridad.

Una checklist útil puede incluir preguntas como:

  • ¿Qué tipo de peeling se va a realizar y con qué objetivo?
  • ¿Es superficial, medio o profundo?
  • ¿Por qué es adecuado para mi tipo de piel?
  • ¿Qué riesgos existen en mi caso concreto?
  • ¿Hay alguna contraindicación por mis antecedentes o medicación?
  • ¿Qué efectos son esperables después?
  • ¿Qué signos deben hacerme consultar?
  • ¿Qué cuidados previos y posteriores debo seguir?
  • ¿Cuándo se revisará la evolución?
  • ¿Qué alternativas existen si el peeling no es recomendable?

Un profesional serio debe responder estas preguntas con claridad, sin prometer resultados garantizados y sin minimizar los riesgos.

Preguntas sobre seguridad, experiencia y formación del profesional

La seguridad del peeling químico no depende solo del producto utilizado, sino también de la formación del profesional que lo indica y lo realiza. Según la profundidad del peeling y el objetivo del tratamiento, puede ser necesaria la intervención de profesionales sanitarios cualificados, especialmente en procedimientos médicos o de mayor intensidad.

Algunas preguntas razonables son:

  • ¿Qué formación tiene la persona que realizará el tratamiento?
  • ¿Tiene experiencia con mi tipo de piel o problema cutáneo?
  • ¿Está capacitada para identificar contraindicaciones?
  • ¿Qué protocolo sigue si aparece una reacción adversa?
  • ¿Cuándo deriva a dermatología o medicina estética?
  • ¿Se realiza historia clínica o cuestionario de salud previo?
  • ¿Se entrega consentimiento informado?

En un entorno formativo como We Formación, este punto es especialmente relevante: la seguridad del paciente depende también de una formación rigurosa, actualizada y basada en criterios de práctica responsable. En estética y medicina estética, saber cuándo no realizar un procedimiento es tan importante como conocer la técnica.

Preguntas sobre cuidados antes y después del peeling

Los cuidados previos y posteriores influyen en la tolerancia de la piel y en la prevención de complicaciones. Sin embargo, no deben aplicarse instrucciones universales, porque dependen del tipo de peeling, del estado de la piel y de los tratamientos que el paciente esté usando.

Conviene preguntar:

  • ¿Debo modificar alguna rutina cosmética antes del peeling?
  • ¿Qué productos puedo usar después?
  • ¿Qué debo evitar tras el procedimiento?
  • ¿Durante cuánto tiempo debo extremar la fotoprotección?
  • ¿Qué nivel de descamación o rojez es esperable?
  • ¿Cuándo debo pedir revisión?
  • ¿Qué hago si aparece dolor, ampollas o irritación intensa?

El peeling no termina cuando finaliza la aplicación. El seguimiento y los cuidados posteriores forman parte del procedimiento y deben explicarse antes de realizarlo.

Cuándo consultar con un profesional sanitario antes de decidir

Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye una valoración médica, dermatológica o de medicina estética. Consultar con un profesional sanitario es especialmente importante si existen antecedentes o condiciones que puedan aumentar el riesgo de efectos adversos.

Deberías pedir valoración profesional antes de decidir si:

  • Estás embarazada o en periodo de lactancia.
  • Tienes una enfermedad de la piel activa o recurrente.
  • Estás usando medicación dermatológica.
  • Has tomado o estás tomando isotretinoína u otros tratamientos para el acné.
  • Tienes antecedentes de herpes labial o facial.
  • Presentas manchas, melasma o tendencia a hiperpigmentación.
  • Tienes cicatrices queloides o mala cicatrización.
  • Tu piel está muy sensible, irritada o con brotes.
  • Te has realizado procedimientos estéticos recientes.
  • No tienes claro qué tipo de peeling te han propuesto.

La consulta profesional permite valorar riesgos, explicar alternativas y decidir si el peeling es adecuado, debe posponerse o no está indicado.

Si tienes una enfermedad de la piel o estás en tratamiento médico

Las enfermedades cutáneas y algunos tratamientos médicos pueden cambiar la tolerancia de la piel. Una piel con dermatitis activa, rosácea, psoriasis, eccema, acné inflamatorio o lesiones no diagnosticadas puede reaccionar peor a un peeling químico.

También es importante informar sobre todos los medicamentos y productos que se utilizan, incluidos tratamientos tópicos, retinoides, despigmentantes, antibióticos, isotretinoína u otros fármacos relacionados con la piel. Ocultar esta información puede aumentar el riesgo de una indicación inadecuada.

El profesional necesita conocer el historial completo para decidir con seguridad. En algunos casos será necesario controlar primero la enfermedad de base o coordinar la decisión con dermatología.

Si buscas tratar manchas, acné o envejecimiento cutáneo

El peeling químico puede formar parte de algunos abordajes para manchas, acné o signos de envejecimiento cutáneo, pero no siempre es la mejor opción ni garantiza resultados. La indicación depende de la causa del problema, el tipo de piel y la profundidad de la alteración.

En el caso de las manchas, por ejemplo, es fundamental diferenciar entre distintos tipos de pigmentación, porque algunas pueden empeorar si se tratan de forma incorrecta o si no se controla la exposición solar. En el acné, hay que valorar si predominan comedones, inflamación, heridas o tratamiento médico activo.

Las expectativas deben ser realistas. Un buen enfoque profesional no se basa en aplicar un peeling a cualquier piel, sino en elegir el tratamiento adecuado para cada caso y explicar sus límites.

Preguntas frecuentes sobre las contraindicaciones del peeling químico

¿Quién no debería hacerse un peeling químico?
No deberían hacerse un peeling químico sin valoración profesional las personas con embarazo, lactancia, heridas, irritación intensa, infecciones activas, herpes activo, ciertos tratamientos dermatológicos recientes o antecedentes de mala cicatrización. Algunas situaciones son temporales y otras requieren más cautela. La decisión final debe tomarla un profesional tras evaluar la piel y el historial clínico.

¿Puedo hacerme un peeling químico si tengo acné?
Depende del tipo y grado de acné. En algunos casos, el peeling puede formar parte del abordaje estético o dermatológico, pero si hay acné muy inflamatorio, heridas, infección o tratamiento médico activo, debe valorarse con especial cuidado. No conviene iniciar un peeling sin diagnóstico adecuado ni sin revisar la medicación actual.

¿El peeling químico está contraindicado si tengo la piel sensible?
La piel sensible no siempre impide realizar un peeling químico, pero sí exige una evaluación más cuidadosa. Es necesario valorar el grado de sensibilidad, si hay irritación o dermatitis activa y qué productos se están usando. Si la piel está alterada o reactiva, puede ser necesario aplazar el procedimiento o elegir otra opción.

¿Qué pasa si me hago un peeling químico con una contraindicación?
Hacerse un peeling químico con una contraindicación puede aumentar el riesgo de irritación intensa, manchas, quemaduras, infección, reactivación de herpes o cicatrices. Si aparecen dolor fuerte, ampollas, secreción, fiebre, heridas o empeoramiento progresivo, no se deben usar remedios caseros: conviene consultar cuanto antes con un profesional sanitario.

¿Cuánto tiempo debo esperar para hacerme un peeling después de tomar el sol?
No existe un plazo universal seguro para todos los casos. Depende de si la piel está bronceada, irritada, quemada o sensibilizada, y también del tipo de peeling previsto. El profesional debe valorar cuándo la piel se ha recuperado y si el procedimiento puede realizarse con un riesgo aceptable.

¿Un peeling químico puede dejar manchas?
Sí, un peeling químico puede dejar manchas, especialmente si existe predisposición, fototipo alto, inflamación, exposición solar o cuidados inadecuados. La valoración previa, la correcta indicación del tipo de peeling y la fotoprotección pautada por el profesional ayudan a reducir el riesgo, aunque no eliminan por completo la posibilidad de hiperpigmentación.

¿Es seguro hacerse un peeling químico en casa?
No es lo mismo usar cosméticos exfoliantes domiciliarios que aplicar un peeling químico profesional. Los productos con ácidos en concentraciones altas o mal utilizados pueden causar quemaduras, irritación intensa o manchas. No se recomienda aplicar productos profesionales sin formación adecuada ni supervisión cualificada, especialmente en pieles sensibles o con problemas cutáneos.

¿Debo informar si he tenido herpes aunque no lo tenga activo?
Sí, es importante informar de antecedentes de herpes labial o facial aunque no haya lesiones en ese momento. El peeling puede favorecer la reactivación en personas predispuestas, sobre todo en la zona perioral. Conocer este antecedente permite al profesional valorar si conviene aplazar, derivar o tomar medidas preventivas.

¿Puedo hacerme un peeling si estoy usando retinol o ácidos en casa?
El uso de retinol, ácidos exfoliantes, despigmentantes u otros cosméticos activos puede aumentar la sensibilidad de la piel y modificar la tolerancia al peeling. No conviene ocultarlo ni suspender tratamientos médicos por cuenta propia. El profesional debe revisar la rutina completa y decidir si la piel está preparada o si conviene aplazar.

¿Un peeling químico sirve para cualquier tipo de mancha?
No. Las manchas pueden tener causas distintas, como melasma, hiperpigmentación postinflamatoria, daño solar u otras alteraciones pigmentarias. Un peeling mal indicado puede no mejorar el problema e incluso empeorarlo. Antes e tratar manchas, es recomendable una valoración profesional para identificar la causa y elegir el abordaje más seguro.

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