¿Cómo destacar tu CV sobre otros candidatos?

Durante un proceso de selección, el curriculum es un elemento decisivo, ya que refleja tu perfil profesional y sirve como primer filtro para las empresas, es por eso que es importante que consigas aportar con él un valor añadido que te diferencie de otros candidatos para aumentar tu empleabilidad.

Ahora bien, ¿qué información debes incluir y cuál no? Seguramente no tengas muy claro de qué información debes proporcionar y cuál es mejor omitir. Si bien es cierto que esto puede variar en función del tipo de oferta o de tus particularidades, estos elementos que no pueden faltar en tu CV:

  • Información de contacto: aunque pueda parecer obvio, es fundamental que reflejes tus datos clave en la parte superior de tu CV: nombre, mail, lugar de residencia y teléfono principalmente. Además, en este apartado es interesante que añadas tu blog personal, web o redes sociales (si su contenido aporta valor profesional), algo que te permite diferenciarte y que te conozcan mejor.
  • Titulaciones y experiencia: antes de desarrollar estos apartados es recomendable destacar tu perfil profesional, ej. Auxiliar de Medicina Estética, así quien lea tu CV podrá conocerlo de un vistazo. Primero debes nombrar una experiencia considerable, sitúala antes que tu formación. Si eres estudiante o recién titulado y tienes más contenido en el este apartado, deberás destacarlo en primer lugar. En el caso de formaciones sin finalizar, sí que puedes incluirlas, especialmente si tienen relación con el puesto al que optas.
  • Logros: el mejor complemento para tu experiencia es acompañarla de los objetivos o proyectos destacables que has realizado en cada etapa profesional. Si los apoyas con datos se verán reforzados y el empleador tendrá una visión más completa.
  • Palabras clave: si tu CV está en formato digital es interesante que incluyas términos relacionados con tu perfil y tus competencias (Community Manager, aparatología, liderazgo, software Gesden, etc.). Estas palabras te ayudarán a posicionarte de cara a las búsquedas en internet, otra vía a través de la que te pueden contactar.

Por el contrario, hay aspectos que resultan prescindibles, porque son innecesarios, no aportan valor o incluso te pueden perjudicar. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Competencias tecnológicas básicas: hoy en día el acceso a internet y a la informática está masificado, por lo tanto, resulta innecesario apuntar que manejas elementos básicos como el email o procesadores de textos. En su lugar, es recomendable que menciones las herramientas que dominas y puedan diferenciarte (programación, diseño web, edición de imagen o vídeo, etc.).
  • Hobbies: por lo general esa información no suele tener demasiado valor, aunque sí puede ser relevante en caso de que alguna de esas actividades tenga relación con los requisitos de la oferta o te sirva para demostrar competencias asociadas. Por ejemplo, si te apasiona viajar, puede suponerte una ventaja para acceder a un puesto que requiera movilidad.
  • Expediente académico: las calificaciones de los cursos que hayas realizado no suelen ser necesarias, simplemente con la titulación es suficiente.

Diseño y presentación

Tener un CV completo con respecto a que contenido no es suficiente si no va acompañado de un diseño coherente y atractivo, que facilite la lectura y llame la atención respecto a otros. Por eso debes elegir un diseño sencillo, limpio y que se ajuste a tu perfil, así será más probable que los empleadores lo lean y muestren interés en ti. ¿Cómo conseguirlo?

  • Cuida el tipo de letra. Es recomendable usar tipos de letra más profesionales y legibles, como: Arial, Times New Roman, Calibri o Verdana entre otras.
  • Resume la información. Los textos demasiado largos pueden resultar pesados para el lector y por ello es mejor que condenses el contenido evitando frases largas. En la entrevista tendrás tiempo de dar más profundidad a esa información.
  • Divide tu CV en fragmentos. Dado que en un currículum se tratan varios aspectos (experiencia, formación, competencias, etc.), es conveniente que cada uno vaya titulado y tenga su espacio que lo diferencie de los demás. Así conseguirás evitar la monotonía y facilitarás que quien lo lea pueda consultar el apartado que quiera.
  • Utiliza el color. Un buen CV no debe ser un arcoíris, pero utilizar algunos colores ayuda a hacerlo más atractivo y a enfatizar en lo más importante.

Nunca sabes cuándo llegará la oferta que estás esperando, y por eso debes tener tu currículum siempre completo y actualizado, incluso aunque no estés buscando empleo. Quizás en el último mes has completado un curso que te puede abrir muchas puertas, ¡no lo dejes para más adelante y súmalo a tu CV!

 

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